Un Pueblo que quiere renacer
2008. Cuba. Un Pueblo que quiere renacerOSWALDO PAYÁ, Disidente. Fundador de «El Proyecto Varela»Actualizado Domingo, 28-12-08 a las 06:24
Se acerca el fin del año 2008 y muchos de nuestros hermanos están aun en prisión, en condiciones inhumanas ¿Por qué les condenaron? Por escribir, por divulgar los derechos humanos, por apoyar el Proyecto Varela. Cuando se piense en Cuba en estas navidades y en este fin de año piénsese y, si se quiere, órese por estos prisioneros y sus familiares que son testigos de la verdad.Muchos en el mundo relativizan los derechos de los cubanos y nos miran a través del prisma ideológico de derecha o izquierda, y comparan con otros países, piensan y hablan sobre todo de los Estados Unidos o de las figuras que consideran legendarias de la revolución.Nosotros decimos que miren hacia Cuba y vean a 11 millones de seres humanos. La oposición pacífica, ese grupo de hombres y mujeres que trabajamos pacíficamente en Cuba, no importa cómo nos denominen, no importa si nos ofenden, no nos definen negativamente, porque luchamos por los derechos, para que se pueda hablar sin tener que mirar hacia los lados, para que cada padre o madre de familia pueda ganar el pan de cada día sin arriesgase a ir a la cárcel, para que cada cubano pueda entrar, salir y moverse libremente incluso dentro de su país.Muchos quedan en silencio cuando se habla de Cuba porque piensan que reniegan de antiguas simpatías o antiguos compromisos, a esos también les decimos, libérense, como aquellos que miran a Cuba a través de su rencores o intereses, libérense como nos estamos liberando nosotros.La oposición democrática, el movimiento cívico dentro de Cuba mantiene su unidad en los propósitos de reconciliación, de cambios pacíficos y de derechos para todos, pero está unido en la diversidad. Y los que desde fuera miran con buena voluntad no deben tratar de presionar o de sugerir ni siquiera esquemas de unidad de política clásica, por decirlo de alguna manera.Con toda humildad les decimos: déjennos a nosotros, que sabemos identificarnos, que estamos unidos en la solidaridad, que conocemos la enorme complejidad de la situación interna de Cuba, y por eso esa unidad verdadera va madurando cada vez más dentro de la oposición, comenzando por la identificación humana, por el respeto, por la solidaridad. ¿Por qué? Porque los propósitos de todos lo opositores, y no vamos a clasificarlos ni a calificarlos, son los mismos: reconciliación, libertad, democracia, derechos. Por eso nuestro estandarte no es la unidad sino la libertad y en el documento Unidad por la libertad expresamos con su propio nombre que la oposición está en función del pueblo y tiene como misión lograr esos cambios para el pueblo sabiendo que el pueblo debe ser el protagonista de su historia y lo será.El Proyecto Varela no es el proyecto de un partido ni de un movimiento, y aunque no lo impulsen todos los grupos, sí pide los derechos para todos los cubanos. Así es que la mayoría de los que lo conocen lo apoyan, porque nadie puede negar sus propios derechos.Por eso, en este tiempo que es siempre de esperanza, creemos que una nueva luz se levanta sobre Cuba, sobre este pueblo que quiere renacer, que libre quiere ser.Todos cubanos, todos hermanos y, ahora, la libertad.
http://www.abc.es/20081228/internacional-iberoamerica/2008-cuba-pueblo-quiere-20081228.html
Cuba aumenta cinco años la edad para pensionarse
Cuba aumenta cinco años la edad para pensionarseAmérica LatinaCuba
El Parlamento de la isla estableció que los hombres podrán retirarse a los 65 años y las mujeres a los 60LA HABANA.- El Parlamento cubano aprobó una reforma del sistema de pensiones, que retrasa la edad de jubilación para compensar el envejecimiento de la población.
La ley, propuesta en julio por el presidente Raúl Castro, fue aprobada ayer por unanimidad en la segunda de las dos sesiones anuales del Parlamento, dijeron medios de prensa oficiales.
"El envejecimiento poblacional, unido al decrecimiento de la natalidad en el país, hacen impostergable contribuir por diferentes vías a atenuar las consecuencias de ese comportamiento demográfico sobre el número de personas en edad laboralmente activa", dijo "Granma", el diario del gobernante Partido Comunista, en su página web.
La nueva ley extiende en cinco años la edad de jubilación, que será de 65 años para los hombres y 60 para las mujeres. En ambos casos serán necesarios 30 años de servicios.
Medidas similares han sido adoptadas en países desarrollados como Italia, cuya economía está también amenazada por el rápido envejecimiento de la población.
La reforma de la seguridad social es parte de una serie de medidas con las que Castro busca mejorar los salarios estatales que, según reconoció, no alcanzan para llegar a fin de mes.
Castro también anunció la creación de una rigurosa contraloría de recursos y deberes, y un drástico recorte de gastos estatales en viajes y vacaciones de funcionarios y dirigentes, al clausurar la última sesión anual de Parlamento.
"Uno de nuestros problemas fundamentales es la falta de exigencia sistemática a todos los niveles. Hay que estar siempre dispuesto a buscarse problemas y enfrentar incomprensiones, dirigir, en primer lugar, saber exigir, desde la base hasta los niveles superiores".
Castro también dijo que durante 2009 se reducirán 50% los viajes al extranjero de funcionarios y empresarios cubanos y se eliminará un plan de estímulo para burócratas, dirigentes y obreros destacados cuyo subsidio era de 60 millones de dólares anuales. (Agencias)
Tres cubanos duermen ante embajada de Cuba en México esperando repatriación
Diario Las AmericasPublicado el 12-31-2008
Tres cubanos duermen ante embajada de Cuba en México esperando repatriación
MEXICO (EFE)
Tres inmigrantes cubanos que dejaron su país para trabajar en Estados Unidos y luego se arrepintieron de esa decisión llevan varias semanas durmiendo a la intemperie ante la embajada de su país en México, en espera de ser repatriados a la isla, dijeron hoy a Efe los afectados.
Carlos Carrasco, de 46 años, Eduardo Quesada, de 37, y Silvio Ramos, de 30, señalaron que confían en que en los próximos días las autoridades cubanas den luz verde a su petición de volver a Cuba después de haber pasado varios meses en México, retenidos en estaciones migratorias o viviendo casi con lo puesto.
"Llevamos 20 días hoy durmiendo en la calle", dijo a Efe Quesada, quien llegó a EE.UU. en junio de 2006 y está tratando, como sus otros dos conterráneos, de volver a Cuba.
Los tres dejaron la isla en fechas distintas entre 2006 y 2008, y pasaron algunos meses trabajando en EE.UU., desde donde optaron por cruzar a México por considerar más fácil regresar desde aquí a la isla.
Un destino incierto les ha unido ahora. De día están en la calle, ganan algo de dinero limpiando vehículos y reciben ayuda de la gente de la zona para alimentarse. Por la noche duermen en un parque, a pocos metros de la embajada cubana.
Corrales y Quesada, que huyeron de la isla en balsa, fueron los primeros en asentarse el 10 de diciembre pasado en este lugar después de pasar tres meses en estaciones migratorias en el Distrito Federal y Puebla.
Ramos, quien salió como turista de Cuba, se les sumó más tarde. Trabajó en Florida (EE.UU.) antes de cruzar a México, donde lleva once meses tratando de regresar a Cuba luego de que dicho intento fracasó desde territorio estadounidense.
"Tenemos el permiso (de México) para abandonar el país, 30 días, que se cumplirán el 10 de enero", explicó a Efe Corrales.
Los tres hombres han hablado con la cónsul de Cuba en México, Esther Recio, quien les ha ayudado y apoya, pero esperan una respuesta de Cuba la próxima semana.
Corrales subraya que ni él ni sus compañeros son "americanos ni mexicanos", por lo que quiere que se les brinde una oportunidad de regresar a Cuba tras considerar su salida un "error".
"Cuando uno llega (a EE.UU.) le meten muchas ideas en la cabeza (…) Eso es como yo digo, no un 'sueño americano' sino una pesadilla americana. Lo único que quiero, honestamente, es que si me escucha mi pueblo, me dé la oportunidad de entrar otra vez. No quiero más nada", agregó.
Corrales recuerda algunas palabras de Fidel Castro, quien "dijo que ningún cubano, ni fuera ni dentro de Cuba, sería abandonado, que Cuba no abandona a sus hijos".
"No sé qué habrá pasado o qué estará pasando, pero yo confío en mi país", agregó.
Desde octubre pasado México y Cuba cuentan con un Memorándum de Entendimiento en materia migratoria con el cual el país caribeño aceptó por primera vez recibir a todos sus inmigrantes indocumentados detenidos en territorio mexicano que sean repatriados a la isla.
El acuerdo fue firmado por los cancilleres de los dos países y es el primero de sus características entre Cuba y México.
A 50 años de la revolución cubana, recuerdan el apoyo de Castro a Videla
Martes 30 de Diciembre de 2008A 50 años de la revolución cubana, recuerdan el apoyo de Castro a Videla
Gabriel Salvia, titular del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina, resaltó la estrecha relación entre las dictaduras. Sostiene que Cuba impidió que se juzgue a militares argentinos por las violaciones a los Derechos Humanos.
A 50 años de la revolución cubana, el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal) recordó el "apoyo" de la dictadura cubana, liderada por Fidel Castro, a la argentina, cuyo mando era conducido inicialmente por Rafael Videla.
En un artículo firmado por el presidente de Cadal, Gabriel Salvia, se recuerda que el apoyo central de las dictaduras se dio, paradójicamente, en la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra.
Salvia hizo hincapié también en el respaldo cubano en la insólita invasión de los militares argentinos a las islas Malvinas, incluyendo el abrazo entre Fidel Castro y el canciller Nicanor Costa Méndez.
"Efectivamente, mientras los Estados Unidos y algunas democracias europeas promovían la condena a los militares argentinos por las violaciones a los Derechos Humanos, esta era bloqueada gracias al papel desempeñado por Cuba", dice Salvia.
Según el titular de Cadal, así lo reconoció el propio Gabriel Martínez. El hábil diplomático que se desempeñó durante todo ese período como representante argentino en Ginebra declaró: "Cuba siempre nos apoyó y nosotros los apoyamos a ellos".
Lucas Garve, Fundación por la Libertad de Expresión
Fin de año cubano
Lucas Garve, Fundación por la Libertad de Expresión
LA HABANA, Cuba, diciembre (www.cubanet.org) – El fin del año 2008 agota una etapa de espera para los cubanos. Los cambios que tantos anhelaron quedaron reducidos una vez más a los límites de la expectativa. La respuesta del Estado no satisface las peticiones de millones de cubanos que expresaron cuánto habría que cambiar para hacer de la isla un lugar más vivible, donde las prohibiciones no encierren a los ciudadanos en esa tela de araña que ahoga las iniciativas personales y colectivas, pero independientes a la gestión gubernamental.
Los tres huracanes que pasaron sobre el territorio fueron útiles a la burocracia. En una emisión internacional de la Mesa Redonda, transmitida por Tele Sur, la conductora echó la culpa del cierre de muchas salas de cine del país a los tres fenómenos climáticos. En realidad, el cierre de salas de cine en Cuba se remonta a 30 años atrás, por falta de mantenimiento y tecnología.
Relegados han quedado los cambios en el gobierno y la derogación de las medidas y reglamentos que complican la vida de los cubanos. Se engavetaron otra vez las propuestas para modernizar a un régimen con medio siglo de existencia que ha consumido las expectativas de tres generaciones.
Los pavos de California que se venden en las shoppings a cincuenta pesos convertibles, esperan por los compradores que se arriesguen a ser denominados por la prensa oficial como nuevos ricos o especuladores ostentosos.
Aún no se reconoce el valor económico que representan los trabajadores por cuenta propia, aunque con la recaudación de sus impuestos se paguen los salarios de cientos de miles de maestros. El sector agropecuario, duramente afectado por los huracanes, sigue esperando la implementación de medidas eficaces que lo liberen de los dictados de la burocracia y permitan que recupere la eficacia de la iniciativa y gestión del campesino. Aunque ya Raúl Castro anunció que los cambios estructurales que propuso se posponían hasta nuevo aviso.
Por otro lado, el levantamiento de las prohibiciones de comercialización de aparatos electrodomésticos, junto a algunos medios de comunicación personales, incrementaron el deseo de la población de consumir más sin contar con un salario que lo permita.
Notables han sido las transmisiones de celebraciones de eventos religiosos por la televisión nacional, y en algunas regiones transmisiones radiales de mensajes episcopales, un reconocimiento a la fe que miles cubanos profesan, y un claro testimonio de la política de Estado en cuanto a las prácticas religiosas.
Aún el derecho a disentir y expresar libremente el pensamiento, la existencia de más de doscientos presos políticos, las condiciones en que vive la mayoría de la población negra y mestiza, unido esto a una población carcelaria mayoritariamente perteneciente a esos grupos raciales, son agujeros negros de silencio y rechazo por parte de las autoridades para solucionar estos conflictos sociales.
El nuevo gobierno de los Estados Unidos podría iniciar un cambio en las relaciones con Cuba, pero somos los cubanos quienes debemos tomar medidas que respondan a nuestras expectativas.
Revolución no, zarpazo!
¡Revolución no, zarpazo!
Aleaga Pesant
LA HABANA, Cuba, diciembre (www.cubanet.org) – "No escupas para arriba porque te puede caer encima", reza el proverbio castellano, hecho realidad al cumplirse el aniversario cincuenta de la revolución. La frase, ¡Revolución no, zarpazo!, fue el titulo de un artículo escrito por Fidel Castro, luego del golpe de estado de Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952.
La historia demostró que el aguacero de saliva cayó en pleno rostro del entonces joven abogado, que más tarde asaltó el cuartel Moncada y llevó a la nación a la guerra civil, de la cual salió victorioso y con todos los poderes.
Cincuenta años después de la entrada triunfal del Ejército Rebelde a la capital, el saldo indica que cerca del 20 por ciento de la población vive en el exilio, la prensa es una polea de trasmisión de las órdenes del partido único y de los intereses personales de su secretario general, y que el país tiene uno de los mayores índices de reclusos comunes, presos políticos y periodistas presos en el mundo.
La débil democracia atacada por Batista en 1952, se convirtió en el feudo personal de los hermanos Castro luego de 1959, quienes eliminaron los poderes legislativo y judicial, además de organizar otras fuerzas armadas, crear un nuevo Ministerio del Interior y subyugar al Ministerio de Educación.
Desde el principio fusilaron indiscriminadamente, llegaron a tener más de cien mil prisioneros políticos, condenados la mayoría a más de veinte años de prisión, además de crear pueblos cautivos, adonde fueron a parar los campesinos no confiables.
El mesianismo político y el voluntarismo económico llevaron a una de las más prosperas naciones del área al listado de las más pobres del planeta. Destruyeron la industria azucarera, el sector agropecuario y convirtieron a la isla de exportador en importador de alimentos, a pesar de los créditos ventajosos que puso en manos de Fidel Castro durante treinta años, la Unión Soviética.
Si las causas que condujeron al golpe de estado de Batista y a la guerra civil que trastocó la historia patria se encuentran en la corrupción imperante durante los gobiernos de Ramón Grau y Carlos Prío, la revolución empobreció a tal nivel a la nación, que la búsqueda del sustento diario de sus ciudadanos les impide participar de alguna manera en la exploración de opciones políticas.
El desencanto y la miseria luego de cincuenta años provocan en la mayoría de los ciudadanos un irresistible impulso por emigrar a cualquier lugar del mundo, donde la estabilidad económica, el equilibrio político y el respeto al estado de derecho permitan la prosperidad ciudadana.
Camarioca (1966), Mariel (1980) y la crisis de los balseros (1994), indican la inconformidad de los cubanos con el régimen.
El fortalecimiento, en tan adversas circunstancias, del movimiento prodemocrático, mantiene al cabo de medio siglo la esperanza del renacimiento de la nación cubana, sin importar revoluciones ni zarpazos.
Ni mano dura, ni mano tendida
Ni mano dura, ni mano tendidaTras el acercamiento de los gobiernos de Felipe González y la firmeza de Aznar, hemos llegado a la condescendencia de Zapatero, quien ha dicho que es «probable» que viaje a Cuba en 2009L. AYLLÓN | MADRID
Las relaciones entre España y Cuba en los últimos 50 años han pasado por muchos altibajos. Ni las políticas de mano dura ni las de mano tendida hacia el régimen han logrado abrir mayores espacios de libertad a los habitantes de la última colonia que España tuvo en América. El castrismo nos tiene tomada la medida.Durante el franquismo, los dos dictadores se miraron con respeto, aunque no faltaron los incidentes, como la expulsión en 1960 del embajador español en La Habana, el marqués de Lojendio, que reprochó a Castro unas declaraciones que consideró calumniosas para España. Con la UCD, las relaciones no fueron malas y Adolfo Suárez viajó a La Habana en 1978.Pero quien emprendió una política de acercamiento a Fidel Castro fue Felipe González. En 1986 viajó a Cuba, donde Castro le acogió con los brazos abiertos, mantuvo con él largas conversaciones y le acompañó al ballet Tropicana. Castro consiguió un ventajosísimo acuerdo para el pago de las indemnizaciones a los españoles expropiados tras la revolución, que sólo hizo en parte y además no con dinero, sino con pasta de guayaba, caramelos y hasta inodoros.Aun así, las relaciones no fueron una balsa de aceite, porque Castro se empeñó en meter el dedo en el ojo a España. Llamó «tipejo fascistoide» al entonces presidente del Congreso, Félix Pons, expulsó del país a varios senadores del PP y, en 1990, introdujo sus «topos» en la Embajada española, para impedir que un grupo de cubanos que se había refugiado en ella abandonaran el país.En 1992, aprovechando la Cumbre Iberoamericana, Castro visitó España, incluida Galicia, la tierra de sus padres, donde Manuel Fraga le dispensó una gran acogida.Quien emprendió una política de acercamiento a Fidel Castro fue Felipe González. En 1986 viajó a Cuba, donde Castro le acogió con los brazos abiertos, mantuvo con él largas conversaciones y le acompañó al ballet Tropicana.Poco después de llegar José María Aznar a La Moncloa en 1996, Castro retiró el plácet que había concedido al nuevo embajador, José Coderch, porque éste declaró a ABC que la Embajada estaría abierta «de par en par a la oposición». Aznar reclamó a Castro cambios democráticos, pero además mantuvo la legación sin embajador cerca de 500 días.Tanto es así que Aznar recibió en 1998 a Castro en la Moncloa y el ministro de Exteriores, Abel Matutes, viajó a La Habana, donde incluso se reunió con disidentes. Castro esperaba, a cambio, una visita de los Reyes a Cuba, único país iberoamericano que no han visitado oficialmente, pero sólo logró una prolongación de su estancia en La Habana.En la Unión Europea, España abanderó la adopción de una posición común que vincula las ayudas a la isla a la apertura democrática del régimen.Todo cambió con la vuelta al poder del PSOE. El Gobierno de Zapatero abogó, desde el primer momento, por abolir esas medidas contra Castro, que incluían invitar a los disidentes a las embajadas. El régimen respondió descongelando las relaciones con los europeos, mientras los opositores a Castro se sintieron abandonados.En 2007, Moratinos, ante lo que pudiera pasar si moría Fidel, viajó a Cuba, donde se reunió con Raúl Castro. Zapatero ha anunciado que probablemente visitará Cuba en 2009.
http://www.abc.es/20081231/internacional-iberoamerica/mano-dura-mano-tendida-20081231.html
Los nietos de los exiliados hacen fila
Los nietos de los exiliados hacen filaMiles de cubanos piden la nacionalidad española en virtud de los nuevos supuestos de la Ley de Memoria Histórica, que entraron ayer en vigor
MAURICIO VICENT – La Habana – 30/12/2008
El cardiólogo cubano Norberto Díaz Reyes será español dentro de 15 días. Y espera estar en la "madre patria" a más tardar en tres meses. "Siempre quise regresar a la tierra de mis abuelos. Quisiera vivir y trabajar en España muchos años", afirma, con una sonrisa más ancha que el malecón de La Habana. Norberto, de 38 años, ha sido el primero en acogerse en su país a la conocida como Ley de nietos, una disposición de la Ley de Memoria Histórica que, desde ayer y por un plazo de dos años, prorrogable uno más, permitirá adquirir la ciudadanía a unos 150.000 cubanos descendientes de emigrantes y exiliados españoles.
Cientos de cubanos hacen fila frente al Consulado General de España en La Habana.- EFE
La cifra sólo es tentativa. En el Consulado General de España en La Habana advierten que los pronósticos son aproximados y que la realidad puede ser "mucho más apabullante". Un dato: sólo en el primer tercio del siglo pasado llegaron a Cuba casi un millón de emigrantes españoles. Otro: en 1905 vivían en la isla 105.000 oriundos de Galicia.
En el Consulado General de España en La Habana trabajan unas 50 personas. Ahora Madrid ha autorizado la contratación de otros 35 "auxiliares administrativos temporales" para hacer frente a la avalancha. "Calculamos que en los tres años pueden presentar expedientes entre 250.000 y 300.000 personas, y que, de ellas, 150.000 pueden tener derecho a la nacionalidad", asegura una fuente consular.
Aproximadamente, el 20% adquirirá la ciudadanía acogiéndose a la categoría de nieto de exiliado o sea, los descendientes de aquellos españoles que llegaron a Cuba entre el 18 de julio de 1936 y el final de 1955. La gran mayoría se beneficiará de la posibilidad que ofrece la nueva ley a las personas cuyo padre o madre sean españoles aunque no nacieran en España.
Una reforma del Código Civil reconoció en 2002 el derecho de nacionalización a los hijos de "españoles de origen" nacidos en España -en los últimos cinco años, unos 30.000 cubanos han recuperado la nacionalidad española por esta vía. La eliminación de dicho requisito amplía la cantidad de personas que ahora tienen derecho a convertirse en españoles, pues ahora pueden aspirar los cubanos hijos de cubanos que recientemente hayan recuperado la nacionalidad.
Una espera de días
Es el caso de Michel Limonge, un bodeguero del barrio de Regla que este primer día de aplicación de la medida espera frente al Consulado General de España. "Yo me he pasado aquí meses enteros", ríe. "Primero hice los trámites para recuperar la nacionalidad de mi abuelita, que nació en Tenerife. Después me zumbé las colas para que mi mamá y mis tíos adquirieran la ciudadanía, por ser su madre española. Con la ley anterior yo no podía, pero ahora es mi turno…", dice.
La espera, que lleva días -"yo pasé aquí la Nochebuena", relata una mulata llamada Rosa-, es para coger un turno: el que da derecho a recoger los formularios, que han de rellenarse y presentarse junto a la partida de nacimiento del descendiente.
Los turnos para recoger las planillas, repartidos por los propios cubanos, llegaban ayer al número mil; y los ánimos por momentos se alebrestaban. "Hay algunos cabrones que han hecho la cola para revender el turno a 10 dólares", explica un futuro gallego. A su lado, Luidmila Pérez, otra candidata, asegura que su madre era comunista y por eso le puso ese nombre, pero dice que ella no. "Yo me quiero ir de aquí para repetir la historia de mis ancestros, pero al revés: a esto ya no hay por donde sacarle lasca".
En busca del pasaporte
Luidmila resume en un segundo las razones que tienen los cubanos para obtener la ciudadanía: "Lo primero es tener un pasaporte". Un pasaporte español en Cuba implica muchas cosas. Entre ellas, la posibilidad de entrar a Estados Unidos sin visado.
"Muchos de los que usted ve aquí no se quieren ir a España sino a Miami", explica Rosa. Otros tienen la esperanza de recibir alguna ayuda o pensión del Gobierno español o de alguna autonomía, algo extremadamente difícil ante la avalancha de solicitudes, y sólo en el caso de personas de avanzada edad del solicitante.
Para la mayoría, hacerse español simplemente implica la posibilidad mental de emigrar. Como las hermanas Vázquez Acuña. Sus nombres son de premio. El abuelo de Aylletem (28 años), Agnnie (27), Aylil (30) y Lillian (35) era asturiano, y su madre, Aideé, recuperó la ciudadanía el año pasado. Ahora les toca a ellas.
Agnnie va toda vestida de blanco, pues se acaba de iniciar en la religión afrocubana de la santería. "Que se preparen en el Consulado: aquí por ser español cualquiera hace brujería", dice. Una vez con los formularios y la documentación en la mano, las cuatro hermanas tendrán que pedir cita por teléfono o por Internet -prácticamente imposible en Cuba. Como hizo Norberto. Su caso no es común: las leyes cubanas restringen la salida de los médicos, pero él pidió la baja de su trabajo hace cinco años y se la acaban de conceder. Está libre. Dentro de nada empezará su nueva vida como español en el año 50 de la revolución.
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