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En menos de un año Raúl Castro dejará el poder en Cuba – lo que vendrá

En menos de un año Raúl Castro dejará el poder en Cuba: lo que vendrá
Mientras la Casa Blanca revisará todos los acuerdos del gobierno
anterior con la isla, se multiplican los rumores sobre la sucesión: el
vicepresidente Díaz Canel u otro Castro
12 de marzo de 2017

El de Cuba Raúl Castro ha dicho varias veces que dejará el
poder el 24 de febrero de 2018. Es decir que en menos de un año la
generación histórica —como se denomina a los que combatieron en la
Sierra Maestra y gobernaron el país desde 1959— terminará su extenso
mandato. “Su anunciada salida del poder es tomada con suspicacia por
algunos y vista como un hecho ineludible por otros”, analizó 14yMedio.

“Sin ”, agregó el sitio de Yoani Sánchez, “Castro puede mantener
el mando del Partido Comunista hasta 2021, un cargo con poderes por
encima del Ejecutivo y consagrados en la Constitución de la República”.

Luego del descongelamiento de las relaciones entre Cuba y los Estados
Unidos que se inició el 17 de diciembre de 2014 durante la presidencia
de Barack Obama, la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca podría
cambiar esa perspectiva: el nuevo mandatario dijo que se van a evaluar
todos los acuerdos y se manifestó descontento con La Habana. Se espera,
en consecuencia, que en los meses que le quedan en el poder Castro
impulse varias medidas. “Entre ellas está la Ley Electoral, que anunció
hace dos años y que determinará el panorama político que deje tras su
retiro”.

También la economía es una cuestión capital para esa transición, o
sucesión de un nuevo grupo generacional. El presidente de 85 años
enfrenta una situación interna que no ha mejorado sustancialmente: “Los
bajos salarios, la dualidad monetaria [Cuba tiene en circulación el peso
cubano para los ciudadanos y una divisa que vale 25 veces más], el
déficit habitacional y el desabastecimiento de productos son algunos de
los problemas más acuciantes para los que la población espera
soluciones”, según 14yMedio.

Cuando se retire, Castró habrá cumplido 10 años en la presidencia —más
dos desde que en 2006 sustituyó a su hermano Fidel, muerto en 2016—, el
tiempo máximo que él mismo impuso como duración de los cargos políticos.
Tomó esa decisión en 2013, cuando fue confirmado para un segundo
mandato, y explicó que lo hacía para abrir el espacio político a los
cubanos más jóvenes. “Uno de esos rostros —ilustró la web cubana
independiente— ha sido Miguel Díaz-Canel, un político de 56 años que
escaló a través de la estructura partidista y que ahora ocupa la
vicepresidencia.”

Con Díaz-Canel como vicepresidente y José Ramón Machado Ventura como
segundo en el Partido Comunista Cubano (PCC), algunos imaginan un
escenario de división del poder: Díaz-Canel en la presidencia (del
Consejo de Estado y de Ministros, como se llama formalmente el cargo en
la isla), y Machado Ventura como secretario general del PCC. “Sería una
situación inédita para millones de cubanos que solo conocen la
concentración de la autoridad en un solo hombre”, según 14yMedio.

Otros especulan con la continuidad del apellido Castro por otros medios:
uno de los hijos de Raúl Castro, Alejandro Castro Espín, actualmente
asesor de seguridad nacional, es un economista que podría asumir el
mando en lugar de Díaz-Canel. La web de Sánchez expresó una perspectiva
intermedia: “Muchos sospechan que tras los rostros que ocupen los cargos
públicos, el clan familiar seguirá moviendo los hilos” con Castro Espín,
aunque todavía “no es miembro del Comité Central” del PCC.

El presidente “que pudo y no se atrevió”

Entre los conocedores de la política cubana a los que consultó 14yMedio
se notó un consenso: Raúl Castro pudo haber hecho más —o al menos, lo
prometió— de lo que finalmente realizó, y eso es algo que difícilmente
cambie con las medidas que tome en su último año.

Dagoberto Valdés, director del Centro de Estudios Convivencia, dijo que
dada la abundancia de pausas y la escasez de prisa, no se pudo realizar
verdaderas reformas para pasar “de lo superficial a la profundidad del
modelo: única manera de actualizar la economía, la política y la
sociedad cubana”. Valdés valoró que antes de dejar el poder Castro
debería “por lo menos impulsar hasta que sea aprobada una Ley Electoral”
que permita “la participación plural de los ciudadanos”, y otorgar
“personalidad jurídica a las empresas privadas” y “a otras
organizaciones de la sociedad civil”.

Regina Coyula, ex empleada de la Dirección de Contrainteligencia del
Ministerio del Interior y autora del La Mala Letra, arriesgó que
Castro será recordado como un presidente “que pudo y no se atrevió”. Si
bien lo consideró “un hombre más sensato que el hermano y mucho más
pragmático”, no hizo “lo que tenía que hacer”. Quizá, analizó, cuando
Castro reemplazó al líder histórico de la revolución llegó con ciertas
ideas, pero la realidad que encontró fue muy distinta. “Se dio cuenta de
que introducir determinados cambios inevitablemente iba a traer una
transformación del sistema político del país”, dijo Coyula. “No quiere
ser él quien pase a la historia con esa nota en su biografía”.

Entre los opositores consultados, Manuel Cuesta Morúa estimó también que
Raúl Castro “no será visto como el hombre que supo, en medio de las
turbulencias, reconducir la nación”. Para este miembro de la Mesa
Redonda de Unidad para la Acción Democrática (MUAD) y la plataforma
ciudadana #Otro18, no hubo una reforma política que permitiera el
desarrollo económico: “Ni se abre ni se cierra al capital y es incapaz
de articular otra respuesta a la autonomía de la sociedad que no sea la
huida o la represión”.

Mientras que Iliana Hernández —directora del programa independiente
Lente Cubano— reconoció que Castro devolvió “algunos derechos” a los
cubanos, como “la compra y venta de casas, de autos, el incremento de
los negocios privados y el derecho a viajar”, Martha
Cabello —condenada durante la Primavera Negra de 2003— se manifestó
solamente crítica: “Este es tan como su hermano”, dijo. “Para
tratar de salvar lo mal hecho, en primer lugar debería poner en
a todos aquellos que están presos sencillamente por pensar diferente”.
También sugirió que el mandatario debería dialogar con la oposición
sobre “cómo conducir la economía del país, que está desvirtuada”.

Además de las especulaciones sobre Alejandro Castro Espín han resonado
otras sobre el ex yerno de Raúl Castro, Luis Alberto Rodríguez
López-Callejas. Pero su solidez es discutible porque, como expresó a
14yMedio la periodista Miriam Celaya, el sistema cubano es “muy críptico
y todo llega en un lenguaje de señas”. En general, observó, lo peor del
panorama futuro es la incertidumbre: “No hay un rumbo, no hay un
horizonte, no hay nada”. El presidente en cuenta regresiva, dijo, será
recordado como “el hombre que perdió la oportunidad de enmendar el rumbo
de la Revolución”.

Source: En menos de un año Raúl Castro dejará el poder en Cuba: lo que
vendrá – Infobae –
www.infobae.com/america/america-latina/2017/03/12/en-menos-de-un-ano-raul-castro-dejara-el-poder-en-cuba-lo-que-vendra/

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