México: Rescatan a seis balseros cubanos que pretendían llegar a Honduras
México: Rescatan a seis balseros cubanos que pretendían llegar a Honduras
A su arribo a las instalaciones navales mexicanas se les proporcionó atención médica y alimentación, encontrándolos con leve deshidratación tras haber salido de Cuba el pasado 25 de enero
Agencias, Mérida | 06/02/2012
Elementos de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) rescataron a seis personas de nacionalidad cubana, quienes se transportaban en una balsa al este de Isla Mujeres, Quintana Roo, reportó este lunes la agencia Notimex.
La institución informó que la víspera se recibió un reporte de una embarcación de recreo de nombre "Tarimar" que informaba sobre una balsa que se encontraba a la deriva con tripulantes a bordo.
Por este motivo, el Mando Naval mexicano ordenó que zarpara una patrulla interceptora y una embarcación de búsqueda y rescate con el fin de ubicar la balsa.
Minutos después se logró encontrar la balsa donde viajaban Leober Jesús, de 33 años; Carlos Oscar, de 27; Juan Francisco, de 27; Daniel Manuel, de 26; Alexander, de 23; y Geovani, de 28. La nota no divulgó los apellidos de los balseros encontrados.
A su arribo a las instalaciones navales se les proporcionó atención médica y alimentación, encontrándolos con leve deshidratación tras haber salido de Cuba el pasado 25 de enero.
Estas personas, quienes pretendían llegar a Honduras, fueron puestas a disposición del Instituto Nacional de Migración (INM).
El pasado diciembre fueron rescatados cerca de Honduras otros seis balseros cubanos, originarios todos de la provincia de Camagüey.
En 2008 se produjo un repunte en la llegada de cubanos a Honduras, ya que el país es una de las principales rutas hacia Estados Unidos.
Actualmente, los cubanos llegados a la nación hondureña reciben un permiso de estadía permanente por condiciones humanitarias y son dejados en libertad con la condición de no abandonar el país mientras se les soluciona su estatus migratorio.
Por su parte, México firmó un acuerdo con Cuba en 2008 en el que se compromete a deportar a cubanos que lleguen al país sin autorización legal. Anteriormente, las autoridades mexicanas solo detenían de manera momentánea a cubanos migrasteis y les daba de 10 a 30 días para abandonar el país, tiempo suficiente para llegar a la frontera con Estados Unidos.
Cuba es una izquierda fallida
Entrevista: Álvaro Curiel
"Cuba es una izquierda fallida"Silverio es un veracruzano que intenta cambiar su vida migrando por mar a Estados Unidos pero en lugar de ello recala en La Habana.
Con la esperanza de mejorar su condición de vida, Silverio (Silverio Palacios) emprende un viaje a Estados Unidos desde el puerto de Veracruz; para conseguirlo convierte su VW en una balsa. Una trampa del destino lleva al improvisado navegante a La Habana. Sobre esta anécdota se sostiene Acorazado, la ópera prima de Álvaro Curiel, que mediante el absurdo y la ironía plantea una agridulce crítica a los rasgos propios del carácter de "El mexicano".
¿Cómo surgió la idea de un migrante que se pierde y llega a Cuba?
Surgió mientras estaba con un amigo en el Festival de La Habana tomando un mojito. Cuba me parecía un país espectacular por muchas cosas, de modo que, con la sensibilidad a flor de piel, le dije: "Me cae que un día van a llegar balseros mexicanos". A partir de entonces empezamos a pelotear la idea. Se lo conté a una productora francesa y me hizo ver que ahí tenía una película.
Pero una cosa es tener una buena idea y otra desarrollarla como película…
Me puse a estudiar como loco. Durante dos años leí sobre historia y mucha novela cubana. La literatura es lo que mejor te muestra la realidad de un país. Al final me identifiqué con los escritores que están en La Habana, en especial con Pedro Juan Gutiérrez; de hecho, en la película le rindo varios homenajes.
Aunque él es un escritor sórdido y su película no tiene nada de eso.
Lo quise evitar a toda costa. Tenía otro guión más sórdido pero lo usé para mi tesis. Con Acorazado quería divertir primero y luego dejar una sensación agridulce.
La idea de un "vocho" convertido en balsa puede parecer una burla a lo que se conoce como "el ingenio del mexicano".
Qué bueno que lo veas así. El personaje interpretado por Silverio es un mexicano ejemplar, tiene voluntad e inteligencia. El problema es para qué las usa.
¿No es ambicioso hablar de "El mexicano"?
Sí, pero traté de hablar de cosas muy precisas y que tienen que ver conmigo. De alguna manera el Acorazado soy yo.
¿Cómo creó su perfil sobre "El mexicano"?
Me permití ser irreverente. No tuve pudor para irme a las últimas consecuencias; por eso la película empieza muy divertida y cambia el tono conforme el personaje llega a Cuba.
¿El humor suaviza la crítica?
Sí, la esconde. Pretendo que te diviertas mientras te voy diciendo una serie de cosas delicadas. Hay quien define a la película como una farsa, yo prefiero verla como una falsa comedia. No quería que el espectador se pusiera un escudo y para eso ayuda el humor. Ante el drama, el espectador se protege, pero ante la comedia es más común que baje la guardia.
¿Cómo tradujo este bagaje de investigación en imagen?
La primera condición es no aburrir al espectador. Uno hace cine para que alguien lo vea. Aunque meto mucho contexto no pretendo que se sostenga sólo con esto. En principio podría parecer una película ligera pero depende de cada espectador. En Francia la interpretaron como una reflexión sobre la caída del capitalismo, algo que no había pensado. En fin, todo se vale. Estás perdido si pretendes darle respuestas a la gente; de lo que se trata es de generar preguntas.
Tengo entendido que tuvo dificultades para filmar en La Habana.
Sí, pero fueron las normales. Para obtener el permiso oficial necesitas que alguien lea tu guión, que se apruebe. Me tardé más de un año en conseguirlo. Fue desesperante porque no me contestaron el teléfono en ocho meses. Un funcionario de nombre Camilo Vives me hizo la vida imposible. Tuve que viajar para esperarlo afuera de su oficina. Por suerte llegué con una empresa de publicidad que moría de ganas por hacer un largometraje y ellos me ayudaron a resolver todos los problemas.
¿Cómo cuidar el humor y las metáforas para no terminar haciendo una cinta ni muy pretenciosa ni muy light?
No tenía una consigna política. Hay quien me dice que soy de izquierda por filmar en Cuba. Otros me dicen que soy de derecha porque critico algunas cosas de la isla. Tenía prohibido caer en el lugar común. Yo soy una persona de izquierda y por lo mismo mi crítica va hacia ese sector, porque lo siento paralizado. Pongo los ojos en Cuba, porque es una izquierda fallida. Al ampliar mi visión la película gana y gusta más. Me interesa que mis películas hablen de nosotros como sociedad, no sobre las instituciones.
Ha sido asistente de muchos directores. ¿Qué les aprendió?
De Arturo Ripstein aprendí el rigor narrativo. Intento llevar la fiesta en paz pero soy obstinado. El español Villalonga me enseñó que había que dejar la vida en cada plano. Me gusta el plano secuencia porque es un movimiento donde todo está en juego. De Erick Zonca me impresionó su manera de crear la puesta en escena, en América Latina eso es algo que no se cuida. Todos los directores queremos tomar la cámara pero se nos olvida que hay que mover a los actores. Yo tengo prohibido meter la cámara al set hasta que no haya movido a mis personajes. No obstante, no fue sino hasta el rodaje cuando hice conscientes las enseñanzas.
Carlos Jordán • gonzalezjordan@gmail.com
18 balseros cubanos llegan a la isla de Guanaja en el Caribe hondureño
Emigración, Balseros
18 balseros cubanos llegan a la isla de Guanaja en el Caribe hondureño
El grupo, compuesto por quince hombres y tres mujeres, salió de Manzanillo el pasado día 4, al parecer con la intención de llegar a EEUU
ACAN-EFE, Tegucigalpa | 14/12/2011
Un grupo de 18 balseros cubanos, quince hombres y tres mujeres, llegaron este martes a la isla de Guanaja, en el Caribe de Honduras, informó a periodistas una fuente oficial, que indicó que todos los inmigrantes "están bien".
El encargado de Migración en Guanaja, José Reinero Barahona, indicó que los cubanos llegaron a la isla hondureña hacia el mediodía tiempo local (18.00 GMT).
Agregó que, según los balseros, salieron del sector de Manzanillo, Cuba, el pasado día 4, al parecer con la intención de llegar a los Estados Unidos.
El estatus que recibirán los 18 cubanos lo determinarán las autoridades migratorias en Tegucigalpa en los próximos días, acotó Barahona
Cinco balseros muertos y otros 18 detenidos al tratar de salir de Cuba
Cuba
Cinco balseros muertos y otros 18 detenidos al tratar de salir de Cuba
Al menos cinco balseros murieron y otros 18 fueron detenidos por militares cubanos y trabajadores petroleros cuando intentaban salir ilegalmente de la isla, informa este viernes el Ministerio del Interior de Cuba en un nota oficial publicada en los medios estatales.
Un grupo de 'más de 20 personas' habría emprendido la travesía a finales de noviembre desde la provincia de Artemisa (norte de Cuba), pero la 'embarcación rústica se volcó debido a la fuerza de las olas'. Las personas detenidas comentaron que 'cuatro miembros del grupo fallecieron como resultado de afectaciones sufridas en el accidente', explica la nota.
Los 18 supervivientes –14 hombres y cuatro mujeres– fueron rescatados por trabajadores la petrolera SEPSA y efectivos de las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior, cuando su embarcación recaló en unas instalaciones petroleras ubicadas en la provincia de Mayabeque (norte).
'En el área también se encontró el cadáver de una persona perteneciente al grupo que saltó al mar previo al arribo de la embarcación a tierra, falleciendo en el intento por alcanzar la orilla', señala el comunicado divulgado por el diario oficial 'Granma'.
Los supervivientes fueron enviados a diferentes centros de salud de La Habana y la provincia de Matanzas 'donde reciben los cuidados correspondientes'. Se desconoce si los detenidos serán procesados por su intento de salir de Cuba sin los permisos correspondientes.
Militares y funcionarios cubanos continúan realizando una 'intensa búsqueda aérea en el mar y por el litoral costero norte' para localizar a otros posibles supervivientes, así como los cuerpos de las cuatro víctimas que perecieron poco después de zarpar la balsa.
Cuba ‘actualiza’ su socialismo 20 años después de la caída de la URSS
Publicado el viernes, 12.02.11
Cuba 'actualiza' su socialismo 20 años después de la caída de la URSSSoledad Álvarez y Anett RíosLa Habana/EFE
Veinte años después de la desintegración de la URSS, Cuba se mantiene socialista pero con Fidel Castro retirado del poder e inmersa en las reformas de su hermano Raúl para "actualizar" un modelo económico en crisis desde la década de los noventa.
La caída del bloque soviético desveló la magnitud de la dependencia que Cuba mantuvo con Moscú durante 30 años y provocó en la isla una traumática crisis que marcó a varias generaciones de cubanos, si bien la revolución castrista sobrevivió.
"Fue como si dejara de salir el sol": así describió Fidel Castro en el año 2000 el impacto que sufrió el país.
Pasadas dos décadas desde aquel "golpe demoledor" y con Raúl Castro como gobernante tras la enfermedad que apartó a su hermano mayor del poder en 2006, Cuba ha emprendido la "actualización" de su modelo para intentar superar la grave crisis económica, pero sin renunciar al socialismo.
Las reformas del general Castro suponen una pequeña y controlada apertura a la iniciativa privada y han incluido algunas medidas muy esperadas por la población, como la compraventa de coches y casas entre particulares.
Aunque en el plano político no ha habido ajustes sustanciales, Raúl Castro ha anunciado el límite de mandatos o la revisión de los métodos de trabajo en el Partido Comunista (PCC, único) y ha llamado a combatir el burocratismo e inmovilismo de la organización.
Algunos creen que es ahora cuando está empezando a superarse el trauma que causó la caída soviética, cuyas consecuencias "fueron muy profundas y dramáticas para todos: desde los altos niveles del gobierno hasta los ciudadanos de a pie, que nos convertimos por años en ciudadanos de bicicletas chinas".
Quien así opina es el escritor cubano Leonardo Padura, cuya última novela, "El hombre que amaba a los perros" sobre León Trotski, es una feroz crítica al estalinismo que se convirtió en un éxito en la última Feria del Libro de La Habana.
Según dijo Padura a Efe, la relación de 30 años con la URSS no dejó nada en Cuba desde el punto de vista cultural, "pero en la economía dejó demasiadas rémoras que solo ahora comienzan a ser sacudidas. Y lo mismo a nivel político".
De aquella relación cree que permanecen consecuencias, como un sistema aún "demasiado vertical" donde la participación de "las masas" es formal y las decisiones "siempre provienen de arriba".
"Una de las más molestas secuelas es la de eterna sensación de plaza sitiada, que justifica todo lo demás: el secretismo por ejemplo. Otra, la mentalidad burocrática, esencialmente inmovilista, muchas veces oportunista y, para colmo, incluso hasta generadora de las más disímiles formas de corrupción", señaló.
Cuba y la URSS establecieron relaciones diplomáticas en 1960, y un año después Fidel Castro proclamó el carácter socialista de su revolución.
A partir de entonces, con altas y bajas, incluido el tenso episodio de la "crisis de los misiles" con Estados Unidos en 1962, La Habana y Moscú establecieron una estrecha alianza.
"Las complejas circunstancias en que nuestro país debió desempeñarse (…) impusieron la necesidad de acudir en mayor medida de lo previsto a los vínculos económicos con los soviéticos, frente al férreo bloqueo de los EEUU y la hostilidad del mundo capitalista", según escribe el ex ministro de Economía cubano José Luis Rodríguez en su libro "Notas sobre economía cubana", publicado este año.
El colapso soviético provocó una caída del 35 % del PIB de la isla, que exportaba a la URSS el 63 % de su azúcar, el 73 % de su níquel y el 95 % de los cítricos.
Cuba recibía de la Unión Soviética el 98 % de los combustibles y el 63 % de los alimentos, además de materias primas y otros bienes.
Ante la pérdida de su principal socio, Cuba abrió el llamado "periodo especial", una economía de guerra en tiempos de paz que obligó a Fidel Castro a medidas antes impensables, como la apertura al turismo, la inversión extranjera o el dólar.
La década de los noventa trajo resonancias sociales como la crisis migratoria de los "balseros", una profundización de la corrupción cotidiana, la reaparición del fenómeno de la prostitución y el denominado problema de la "pérdida de valores", entre otros.
Ya en el siglo XXI, Cuba encontró otro importante aliado político y económico en el presidente venezolano, Hugo Chávez, afianzó sus relaciones con China y vio resurgir sus vínculos "estratégicos" con Moscú, ahora en un escenario completamente diferente.
Todavía quedan en la vida cotidiana de Cuba algunos rastros de la "huella" soviética: hay quienes todavía practican el idioma ruso aprendido en esos años, muchos conducen turismos "Lada", usan electrodomésticos de la era soviética o recuerdan a los "muñequitos rusos" (dibujos animados) que transmitía la televisión en su infancia.
http://www.elnuevoherald.com/2011/12/02/v-fullstory/1076072/cuba-actualiza-su-socialismo-20.html
Nota informativa de Hablemos Press sobre balseros desaparecidos
Nota informativa de Hablemos Press sobre balseros desaparecidos23-11-2011.Roberto de Jesús Guerra PérezCentro de Información Hablemos Press
(www.miscelaneasdecuba.net).- La Habana, 23 de noviembre. Si alguna autoridad, organización o persona tiene información del paradero de estos balseros por favor informar a través del correo electrónico robersm2007@gmail.com o los teléfonos 53 879 93 31 o 5319 69 27.
Julio Ernesto Sierra González, José Luis Mondeja Morera, Lester Palacios Draques, Jesús de la Caridad Niera Hernández, Damián Rodríguez Pérezy otros seis abandonaron el país ilegalmente en una embarcación rústica por la zona 24 del reparto Alamar, en Habana del Este, el 19 de octubre.
Los familiares de estas personas están desesperados pues no se tiene información de ninguno.
La embarcación en que salieron, es de madera con poli espuma y lonas, pintada de azul oscuro. Tenía un motor y 10 remos. El grupo era de 11 personas.
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=34397
Las promesas de apertura en Cuba no frenan a los balseros
El drama de la emigración
Las promesas de apertura en Cuba no frenan a los balserosMéxico se convierte en territorio de tránsito gracias a la ayuda de las mafiasLas salidas por mar de la isla hacia EEUU se han duplicado en el último añoDomingo, 20 de noviembre del 2011TONI CANO – MÉXICO
Las madres lloran en la barriada habanera de Luyanó. Los 11 jóvenes que el mes pasado se fueron en una balsa nunca llamaron desde Miami. Tampoco están entre los 188 cubanos capturados en octubre por el servicio de guardacostas de Estados Unidos. Desaparecieron en el mar. A pesar de que el Gobierno de la isla está a punto de aplicar la nueva ley migratoria que permitirá los viajes, algunos no pueden aguantar más y se lanzan al agua con esa frase miles de veces repetida que muchos han hecho realidad: «Prefiero morir en el mar que seguir viviendo en Cuba».
La guardia costera estadounidense aún busca a otros cuatro balseros, tres hombres y una mujer. Otros tres que iban con ellos sí consiguieron llegar a Miami Beach. Tuvieron que improvisar dos balsas cuando se hundió la barca insegura en la que zarparon de la playa de Cojímar. Se separaron para siempre.
Después de años de menor afluencia, la cifra de balseros interceptados en alta mar o que llegaron a tierra se ha duplicado en los últimos 12 meses: 1.700 frente a los 831 del 2010. Más de 60 han sido rescatados en otras costas caribeñas, singularmente en Honduras y México, tras andar varios días a la deriva. La lista de desaparecidos que tiene Cubanos sin fronteras anda por la treintena. Las balsas, que se utilizan desde hace ya 40 años en el éxodo ilegal, «son buenas para evitar la detección pero son muy peligrosas», dice el gran estudioso del éxodo cubano, Juan Clark. «Se estima que solo uno de cada tres que intenta escapar lo logra».
Algunos han cruzado esas 90 millas, casi 150 kilómetros, entre la isla y Florida en una cámara de neumático. «Lo ideal son tres neumáticos bien amarrados entre sí», dice un exmarino que ha ayudado a muchos a partir desde las playas del este de La Habana. Eso es una balsa: unas cámaras atadas y una sábana por vela.
Aunque el ingenio y la maña de los cubanos han producido embarcaciones memorables, sobre todo aquel viejo camión Chevrolet montado sobre bidones vacíos que hace ocho años provocó la sorpresa de los guardacostas estadounidenses.
Doce cubanos iban en el camión transformado en barca, con el volante como timón y una hélice adaptada al motor, que navegaba a ocho nudos (13 kilómetros) por hora. La guardia costera estadounidense los detuvo a poco más de medio camino y los devolvió a la isla.
También hundió el vehículo para que no se convirtiera en un monumento a la inventiva cara a la huida. Los doce volvieron a intentarlo después, primero en un Buick reconvertido y finalmente en un Mercury con cartel de taxi al que incluso le añadieron una proa.
EN LANCHAS AL YUCATÁN / Últimamente son más los balseros de lujo. Con la «ayuda de la familia de Miami» han pagado unos 7.000 euros, zarpan de Cuba en lanchas y arriban a alguna de las largas playas de la península mexicana de Yucatán. La mafia y la corrupción ayudan a que unos 200, que suelen viajar en grupos de 15 o 20 personas, lleguen cada mes a EEUU tras un viaje a través de México no menos perlado de aventuras imprevistas.
Esta es la llamada ruta del Golfo. Una mafia cubana que se tutea con los cárteles de la droga los esconde y traslada por México hasta la frontera. Allí pisarán unos centímetros de territorio estadounidense para presentarse como cubanos.
Y podrán llamar a sus madres, si es que no han partido con ellos.
La Red Avispa, el FBI y un restaurante de Hialeah
Testimonio: La Red Avispa, el FBI y un restaurante de HialeahÚltima actualización Monday, 14 November 2011
Tras su llegada a Estados Unidos, el profesor Edgerton I. Levy -entrenado como el agente Ariel en Cuba- contactó a los agentes del FBI antes de restablecer cualquier vínculo con la inteligencia cubana.
El simulacro de salida ilegal de Cuba había resultado una verdadera odisea. La misión encomendada era a largo plazo y comprendía una recomendación que Levy no pudo escuchar sin sentir un estremecimiento interior: debía ver a su hijo Daniel como un posible continuador de las labores de sus padres en territorio estadounidense.
Levy, su esposa Ivette Bermello y Daniel fueron acogidos como balseros en el Hogar de Tránsito de Cayo Hueso el 24 de junio de 1993 y entrevistados por los medios locales, incluyendo un equipo de Radio Martí. Cumplido el primer paso, desde ese momento la preocupación primordial del matrimonio fue hallar la mejor alternativa para contactar a las autoridades estadounidenses y ponerlas al tanto de la real encomienda que los había traído desde La Habana a Miami.
En esta cuarta y última entrega de su testimonio, Levy nos revela los pasos que lo llevaron a primer contacto con el FBI y a propiciar el control de la Red Avispa prácticamente desde su asentamiento en territorio del sur de la Florida. Curiosamente, todo parece haber comenzado en un popular restaurante de Hialeah.
Este relato y los anteriores de la serie publicada en CaféFuerte forman parte de un libro testimonial que Levy tiene actualmente en preparación.
RESTABLECIENDO EL CONTACTO
Por EDGERTON LEVY
Una vez que culminó el proceso que oficializó nuestra estancia en los Estados Unidos, nos llevaron al Hogar de Tránsito para los Refugiados Cubanos -popularmente conocida como la Casa del Balsero-, donde ya se encontraba esperándonos un equipo de Radio Martí que nos hizo una breve entrevista. A la mañana siguiente, Arturo Cobo, coordinador del Hogar de Tránsito, citó a un reportero del Canal 7 (WSVN-TV) para que nos hiciera otra entrevista, que fue ese día televisada, reportando nuestro arribo a tierras de libertad. Estas entrevistas y una pequeña nota aparecida en El Nuevo Herald dos días después, el 26 de Junio de 1993, fue toda la cobertura que tuvimos.
No haber contribuido a desarrollar un show mediático, como nos habían ordenado que hiciéramos a nuestro arribo, fue el primer gran incumplimiento de las órdenes que traíamos. La idea consistía -según nos fue planteada- en que el exilio acogiera con bombos y platillos a dos ex oficiales de las Fuerzas Armadas, dos ex profesores universitarios y dos ex militantes del Partido Comunista, quienes habían decidido abandonar la isla en desacuerdo con el régimen. Ello presuponía, por experiencias anteriores acumuladas, que se nos abrieran las puertas para encaminarnos al logro de los objetivos que inicialmente nos habían ordenado penetrar: la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), Cuba Independiente y Democrática (CID) y el Partido Unidad Nacional Democrática (PUND).
Evitar que nuestro arribo tuviera trascendencia, nos permitió eludir vincularnos a actividad política alguna. Estábamos en un terreno totalmente desconocido para nosotros, en el que debíamos primero orientarnos para no dar pasos en falso. Mantenernos alejados de toda actividad política, sería una constante a partir de este momento y así nos propusimos que fuera mientras pudiéramos obviarlo, pues sabíamos que al menos durante los próximos seis meses, no se restablecería el contacto con la Inteligencia cubana operando en territorio americano. Por lo que había un margen suficientemente amplio como para buscar una salida a la situación poco común en que nos encontrábamos y hallar la mejor forma de revelarle nuestra "misión" a las autoridades americanas.
Conjuntamente con la preocupación inicial que todo inmigrante tiene de resolver un techo y trabajo para poder mantener a la familia, tuvimos que enfrentar además, un reto adicional: ¿cómo deshacernos de los lazos que nos ataban al régimen cubano? De haber tenido que responder por nosotros solamente, todo hubiera sido mucho más sencillo. Nos hubiéramos desvinculado de esta actividad y ahí acababa todo. Pero en Cuba habían quedado nuestros hijos de matrimonios anteriores y teníamos que evitar que ellos pagaran las consecuencias de nuestra decisión. Temíamos que si se hacía obvio que nos desentendíamos de las misiones encargadas dentro del exilio, ellos hubieran podido utilizar a nuestros hijos para extorsionarnos y obligarnos a proceder acorde a sus intereses. Estábamos obligados a hallar una solución que nos permitiera sobrellevar la situación, o sea, aparentar que al menos estábamos intentando cumplir las tareas que nos habían sido asignadas, hasta tanto lográramos sacar a nuestros hijos de la isla. La dimensión de la tarea a enfrentar, hizo que nuestros primeros meses en Estados Unidos fueran en exceso angustiosos, además de lo difícil que habitualmente resultan para todo inmigrante.
Mi esposa y yo estuvimos durante largas horas intercambiando opiniones y evaluando diferentes alternativas. Desde Cuba, sabíamos que no íbamos a hacer nada en contra del exilio ni de este país, pero no teníamos idea de cómo salir de la situación en que nos encontrábamos. Sólo estábamos seguros de que teníamos que poner en conocimiento de las autoridades americanas las intenciones que la Dirección de Inteligencia (DI) tenía y cuál era nuestra posición al respecto. Y teníamos que hacerlo antes de restablecer el contacto con La Habana. El problema radicaba en cómo hacerlo, sin que trascendiera.
Por suerte, del propio desarrollo de nuestras actividades cotidianas brotó la solución. Yo había comenzado a trabajar en The Four Ambassadors, un gigantesco condominio situado al final de la céntrica Calle Ocho, en la zona de Brickell, compuesto por cuatro edificios de más de 20 pisos cada uno, unidos por un lobby común. Tener en mis manos el control de las tarjetas que mediante un sistema computadorizado daban acceso a cada uno de los edificios y al garaje que ocupaba todo el sótano del complejo, fue lo que me permitió encontrar una vía segura para salir de la encrucijada en que nos encontrábamos.
Sucedió que en varias oportunidades la gerencia del condominio me pidió que permitiera a oficiales del FBI enviados a mi oficina, acceder a los listados de entradas y salidas que diariamente se computaban. Las razones -valga de paso decir- nunca me las dijeron, ni yo las pregunté. Al reiterarse estas visitas, me fue posible establecer una relación directa con uno de estos oficiales, en un marco absolutamente privado y ajeno a cualquier tipo de sospechas, ya que esta actividad era realizada dentro de mi oficina a puerta cerrada y sin acceso al público que habitualmente concurría. Cuando consideré oportuno el momento, le expresé a este oficial, que tenía informaciones de importancia que deseaba poner en conocimiento de quienes trabajaran en la sección de contrainteligencia relacionada con Cuba. El oficial prometió ponerme en contacto con alguien en posibilidad de canalizar mis inquietudes e informaciones y se quedó con el número de mi beeper, que era entonces la forma más directa de comunicación que existía. Sólo le pedí que no deseaba hablar con ningún oficial de origen cubano o latinoamericano, lo cual entendió.
Algunos días después de haber tenido la conversación con el oficial del FBI, en el beeper me pusieron un número de teléfono. Al llamar, me indicaron que debía ir a una determinada cabina telefónica, en una fecha y a una hora específica, a la caída de la tarde, donde debía esperar una llamada. Ese día, salí con tiempo suficiente para contra-chequearme durante el recorrido y al contestar el teléfono, en el lugar y hora establecida, me dijeron qué camino tenía que estrictamente seguir para dirigirme desde donde me encontraba, hasta llegar al restaurante Denny's, ubicado en la 49 Calle y la 10 Avenida, en Hialeah. Al llegar, ya me estaban esperando dos oficiales del FBI, quienes inmediatamente me identificaron y me invitaron a comer algo.
La reunión transcurrió de forma muy cordial y sosegada. Los dos oficiales con quienes me reuní, trataron en todo momento que yo me sintiera lo más confortable y relajado posible. Escucharon siempre atentamente, sin ejercer ningún tipo de presión ni hacer cuestionamientos. Preguntaron, cuando lo consideraron prudente o necesario, y se limitaron a tener una idea lo más general y abarcadora posible, de los planteamientos que hice. En esencia, expresé cuales eran las intenciones de la Dirección de Inteligencia al prepararnos y viabilizar nuestra salida hacia los Estados Unidos, dejando en claro cuales fueron las verdaderas razones por las que, tanto mi esposa como yo, decidimos aprovechar esta oportunidad para irnos de Cuba.
Les expliqué que nuestros hijos de matrimonios anteriores quedaron en la isla y que por ello estábamos obligados a mantener nuestras relaciones con la Dirección de Inteligencia y sobrellevar la situación, hasta tanto lográramos sacarlos. La ayuda de ellos en la medida de lo que fuera posible para viabilizar la salida de nuestros hijos de la isla, era lo único que pedíamos a cambio de nuestra total y completa colaboración. Reiteré, además, mi deseo de no tener relación con ningún oficial de origen cubano o latinoamericano. Quedamos en que oportunamente se pondrían de nuevo en contacto conmigo.
No pasaron muchos días cuando se repitió más o menos el mismo proceso anterior para ponernos nuevamente en contacto en persona. Ahora, el camino a recorrer desde la cabina telefónica fue mucho más largo, pues estando en Hialeah tuve que ir hasta la I-95 rumbo Norte hasta Pines Boulevard y al Oeste hasta el "C.B. Smith Park", en la confluencia con Flamingo Road, en el condado de Broward. En esta oportunidad, me reuní con los oficiales que a partir de este momento nos atenderían. Ahora, en un ambiente campestre, al aire libre, bajo una frondosa arboleda, coordinamos de forma muy general la manera en que a partir de este momento íbamos a trabajar, cómo comunicarnos y cómo los mantendríamos al tanto del proceso mediante el cual restableceríamos el contacto y nuestra posterior labor con la inteligencia cubana.
A esta reunión inicial siguieron otras, algunas con la participación de mi esposa, donde en esencia conocieron de nuestras vidas en Cuba y del proceso de entrenamiento y salida hacia Estados Unidos. De esta forma, quedó establecido el nexo con las autoridades americanas, mucho antes de que fuera restablecido nuestro contacto con La Habana. Y a partir de entonces absolutamente nada, quedaría fuera del conocimiento de los oficiales del FBI con quienes nos mantuvimos en estrecha colaboración, hasta el desenlace final de esta historia.
De la misma serie:
Red Avispa: las misiones que no deben olvidarseDe cómo fui captado para integrar la Red AvispaEl agente Ariel a prueba de sicólogosMi salida ilegal con supervisión de oficiales cubanos
http://cafefuerte.com/2011/11/14/testimonio-la-red-avispa-el-fbi-y-un-restaurante-de-hialeah/
Siguen perdidos en alta mar cuatro balseros cubanos
Publicado el viernes, 11.11.11
Siguen perdidos en alta mar cuatro balseros cubanosAlfonso Chardyachardy@elnuevoherald.com
Cuatro balseros cubanos que trataban de llegar a la costa de Estados Unidos seguían perdidos en alta mar el viernes luego que su endeble embarcación de madera se fuera a pique frente a las playas de Miami Beach. Otros tres cubanos que venían en la misma embarcación lograron llegar a la playa sanos y salvos y pudieron relatar el hundimiento de su embarcación y que sus compañeros no pudieron tocar tierra.
Nick Ameen, vocero del Servicio de Guardacostas en Miami, dijo el viernes por la mañana que el escampavías Diamondback pasó toda la noche buscando a los cuatro balseros pero no los encontró. Ameen dijo que la búsqueda continuaba y que un avión también estaba participando en el operativo de rescate.
El incidente salió a la luz el jueves cuando los tres cubanos que si lograron llegar a la playa caminaron en la madrugada por dos horas sobre la Calle 79 del noreste hasta que llegaron al Tropical Mini Market cerca de la esquina con el Bulevar Biscayne de Miami donde pidieron ayuda.
El dueño del negocio, Rubén López, atendió a los tres cubanos identificados como Osmany Cala, de 46 años, Leonel Caea de 44 años y Larizat Pérez, de 31 años. La Patrulla Fronteriza los detuvo para ser procesados pero se espera sean liberados pronto.
Bajo la actual política de pies secos/pies mojados, los cubanos que llegan a suelo estadounidense pueden quedarse y solicitar residencia en poco más de un año. Aquellos que son interceptados en el mar por lo general son devueltos a Cuba.
http://www.elnuevoherald.com/2011/11/11/1062655/escampavias-busca-cuatro-refugiados.html
Recent Comments